Seguramente no eres un enólogo profesional pero habitualmente eres consumidor de vino. ¿Quieres ir un poco más allá y sorprender a tus invitados? A continuación te damos 5 consejos para saber disfrutar de un buen vino.

Los 5 consejos básicos para beber un buen vino

El científico británico Alexander Fleming, descubridor de la lisozima dijo una vez: “Si bien la penicilina cura a los hombres, el vino les hace felices.” Como nosotros también te queremos hacer feliz, te damos 5 consejos básicos para apreciar el vino y saber beberlo:

1. Conoce el origen del vino

Antes de degustar un buen vino, es importante que obtengas la máxima información sobre el vino que vas a beber. Es decir, tienes que saber quién es su productor, cuál es su denominación y sus características principales. Esto hará que tengas todos tus sentidos activados y potencies mucho más la degustación.

Consejo: si no eres muy experto en el tema, déjate asesorar por el sumiller del restaurantte o consúltalo en tu vinoteca o bodega de vinos más cercana. Ellos te dirán cuál es el mejor vino para tu mesa.

2. Mantén el vino a la temperatura idónea

Para poder disfrutar de tu copa, primero tendrás que averiguar cuál es la mejor temperatura para cada tipo de vino. Olvídate de “el vino a temperatura ambiente está bien”… Eso no es así , si sirves el vino a una temperatura inadecuada variará la percepción de todas sus características.

¿Qué temperatura es la mejor para cada tipo de vino?

    • Vinos blancos: entre 6ºC y 9ºC
    • Vinos blancos crianza: entre 10ºC y 12ºC
    • Vinos rosados: entre 5ºC y 10ºC
    • Vinos tintos: entre 12ºC y 15ºC
    • Vinos tintos crianza: entre 15ºC y 18ºC
    • Vinos dulces: entre 10ºC y 15ºC

Consejo: lee la etiqueta de la botella de vino y sigue las instrucciones de cada fabricante respecto su temperatura ideal.

3. Descorcha el vino y no destroces el tapón

Una vez hayas enfriado el vino, llega el momento más esperado por todos: abrir la botella y no armar un cristo. Para descorchar el vino y servirlo de la manera correcta, ten en cuenta los siguientes puntos:

Utiliza un buen sacacorchos y no rompas el corcho: hoy en día te puedes encontrar una inmensa variedad de instrumentos, desde los más clásicos como los sacacorchos con forma de T, de dos tiempos, de alas o de rosca hasta los más modernos como son los sacacorchos de pared, el descorchador de aire comprimido o los eléctricos.
Cómprate un decantador: si quieres llevar la degustación a otro nivel opta por un decanter, te ayudará a airear el vino, decantar los restos sólidos y mostrar su mejor versión.
Limpia la boca de la botella: usa una servilleta limpia y deslízala y frótala por la parte superior de la botella. Te asegurarás una completa higiene y calidad en su toma.
Consejo: cuando saques el tapón agarra fuerte la botella para que no te resbale. Te puedes ayudar con un paño seco para tener una mejor sujeción.

4. Sirve el vino adecuadamente en las copas

Después de descorchar la botella sin sacarle el ojo a nadie, tienes que seguir los siguientes pasos:

Deja airear el vino: la mejor metodología para disfrutar del vino es dejándolo airear y que al mezclarse con el oxígeno desprenda sus mejores olores y propiedades.
Coge la botella por la parte inferior o culo de la botella: aprovecha su forma convexa para apoyar el dedo pulgar en su interior y así podrás manipularla con mayor facilidad.
Sirve el vino sin que choquen ambos materiales: el “chin chin” que sea para brindar, no para servir vino.
Ten a mano una servilleta o paño limpio: por si caen unas gotas fuera del vaso o encima de la mesa.
Nunca mezcles los vinos: es obvio, pero hay gente que lo sigue haciendo.
Consejo: Es importante tener en cuenta las cantidades exactas. ¡Recuerda! Nunca debes superar los 2/3 de la copa.

5. Degusta el vino

Para que tu copa de vino no pierda ninguna propiedad, tienes que tener en cuenta los siguientes aspectos:

Deja airear el vino en la copa: 1 o 2 minutos son suficientes.
Mueve el vaso: con un movimiento unísono, suave y circular para mover todos los elementos volátiles que contiene el vino.
Huele el vino: utiliza tu olfato para conseguir la máxima información de todas sus características, antes y después de moverlo (así apreciarás el cambio y por comparación notarás más matices).
Sostén la copa por el cuello o tallo: nunca la abraces entera con tu mano. De este modo, no calentarás rápidamente su contenido.
Bebe tu copa con pequeñas cantidades: si quieres disfrutar de tu vino, ingiere pequeños sorbos para concentrar mejor todo su sabor en pequeñas dosis.
Consejo: ten un uso responsable de las bebidas alcohólicas. No hace falta beberse la botella entera, puedes guardarla en la nevera para otro momento o, si estás en un restaurante, puedes pedirla para llevar.

Fuente:fashiop.com

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